¡Yo Te Cuido!

¡Yo Te Cuido!

La literatura infantil genera un espacio mágico que empieza cuando todos nosotros somos los héroes en la aventura que plantea el escritor y que crea una complicidad afectiva entre la palabra, la imagen y el lector. Aquí se reflejan las angustias de dos personajes cobijados por el amor y la solidaridad frente a una situación cotidiana que les permite descubrir sus propios sentimientos.