Vida Nueva

Vida Nueva

Las familias no se pierden, se transforman. La invitación es a sumar y multiplicar, nunca a restar ni dividir. Ocurrió lo que más temía Osito: su mamá se casó con un oso grande y enojón que tiene un hijo chico y enojon como su papá. Osito vive el proceso para entender que quizás, digo, quizás… es muy probable que a final de cuentas haya salido ganando.