Sana, sana colita de rana

Sana, sana colita de rana

Los médicos no salían de su asombro al contemplar aquel cuerpo extraño en el tórax del paciente. La radiografía mostraba un cordel graciosamente trenzado. Más tarde averiguarían que el paciente se había hecho un nudo en el corazón para no olvidar a su primer amor. El escritor deleita a los niños con unas simpáticas rimas que buscan aliviar el dolor físico que enfrentan los niños y niñas cuando son afectados por una enfermedad o se ven enfrentados a una visita a un hospital. Mediante versos y textos cortos, explorando los sentimientos que todos alguna vez sentimos frente al dolor, ofrece un juego lúdico que se conjuga con las ilustraciones que de manera paralela muestran simpáticamente una penosa realidad.