La violencia y la no violencia

La violencia y la no violencia

En el círculo de la violencia, estamos como en un remolino: aspirados, arrastrados, incapaces de escapar. Solo hay una forma de no ser aspirado: no entrar en él. Desde que se detecta la más mínima violencia, es mejor no responder. Las razones de la violencia jamás son buenas, jamás son lógicas, no hay ninguna verdadera razón para la violencia. Tenemos la impresión de que sí existen, pero las razones que damos solo son excusas, pretextos que sirven para hacer creer que la violencia tiene derecho a desencadenarse. Pensar que la violencia tiene razones y derecho a existir es creer que la violencia es un lenguaje, una forma de comunicarse.