Había Una Vez Un Cuerpo

Había Una Vez Un Cuerpo

Ante las preguntas que comienza a hacer Miguel, el pequeño protagonista de la historia, su mamá inventa un divertido cuento que el niño y su hermana escuchan cada noche, para descubrir que el cuerpo humano funciona como una casa de varios pisos, donde se cumplen las funciones que los mantienen con vida. En la cabeza, está el cerebro, el jefe de la casa, que a través de los ojos, la nariz, los oídos y la boca, se entera de todo lo que sucede afuera; además es quien controla el perfecto funcionamiento de todos los órganos y aparatos. El estómago, cocina al revés, pues en lugar de preparar los alimentos, los descompone en sustancias nutritivas y desechos. En medio del cuerpo, hay una plaza: el corazón, rodeado de calles y avenidas, es decir, las venas y las arterias, que a pesar del embotellamiento y el tráfico, logran llevar el oxígeno a todo el cuerpo. También tiene el cuerpo humano, un eficiente servicio de protección, que echa fuera a los intrusos que intentan enfermarlo. Estas y muchas otras funciones se explican en esta historia, incluyendo cómo se hace un bebé.