El principe y el Mendigo

El principe y el Mendigo

Lo que comienza como un juego de niños entre un príncipe y un mendigo que intercambian sus ropas por diversión, pues son físicamente idénticos, se convierte en una doble historia de dichas y tristezas. El mendigo, Tom Canty, que antes soñaba con ser príncipe, encuentra que en la corte no todo son lujos y placeres sino obligaciones y formalismos agobiantes. El príncipe, Eduardo Tudor, que jamás pensó en abandonar las comodidades y esplendores del palacio, se encuentra de repente ante la realidad que viven sus humildes súbditos, experimentando en carne propia las severidades de los estatutos legales.

De la sabia pluma de Twain surge una novela de denuncia, que describe la corte inglesa del siglo XVI y la miseria del pueblo y sus absurdos métodos de supervivencia.