Don Juan Tenorio

Don Juan Tenorio

El conquistador, el ingenioso seductor, es un tema tan antiguo como inagotable en la literatura. Don Juan Tenorio, del español José Zorrilla, es una recreación “moderna” del clásico El burlador de Sevilla, de Tirso de Molina. Escrita en el siglo XIX, la obra tiene la virtud de ser la versión más popular del estereotipo que la tradición ha creado del travieso y vanidoso personaje. Don Juan, de Zorrilla, desnuda humanamente al seductor: amante del placer y ligero en el amor, que encuentra en la burla y el desprecio a la mujer en momentos culminantes de felicidad. Zorrilla desmitifica satíricamente al personaje, y del héroe idealizado que tanto estragos ha causado en el corazón femenino muestra a un hombre común y corriente que influenciado por la educación cultural y sentimental cree llevar o lleva un potencial seductor inherente a su espíritu. La seducción es el arte menor más importante, porque a través del engaño, la destreza teatral, pone en juego la vida de los sentimientos. Lo importante es la radiografía psicológica del personaje; su debilidad y delirios de grandeza, que lo hacen igual a cualquier parroquiano o ciudadano anónimo del mundo.