Ahí Están Pintados

Ahí Están Pintados

La imagen de Dios y el Diablo, que protagonizan esta historia, no se asemeja a la que hemos leído en los libros del bien y el mal. Son un Dios y un Diablo casi tan humanos, que tienen gripa, lloran, rien, y sienten tanta hambre como ganas de cantar y bailar.